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Los árbitros ‘se la juegan’ en cada partido

Los árbitros vienen siendo castigados por forofos y fanáticos del fútbol que no dudan en recordar con alevosía a las madres y familiares de estos regidores.

Los jueces del campo son un asunto controvertido del cual existen varias opiniones y no todas ellas conformes pues determinan la dirección de un partido y, en cierto modo, quien puede ganar o quien puede perder con sus decisiones.

El amor por el fútbol es vivido por la práctica a lo largo de toda una carrera que suele iniciarse de forma prematura desde muy joven. En esa etapa muchos niños descubren las técnicas y también las reglas del juego, por muy incómodas que resulte respetarlas. Las reglas son esenciales en el campo, sin ellas no habría moderación ni tampoco los ofendidos árbitros.

Optar por ser un árbitro es enfrentar una trayectoria difícil que puede culminar con el linchamiento de todo un escuadrón de jugadores y las peñas de fútbol o con el aplauso en las ligas y competiciones profesionales. Los mediadores atraviesan numerosas fases hasta llegar a la categoría de profesional siendo un objetivo no tan sencillo de lograr.

Todo árbitro comienza frecuentando y mediando partidos con equipos alevínes durante una larga temporada. Después van subiendo hacia las divisiones de distritos o regiones hasta alcanzar los campeonatos nacionales. Si la carrera tiene pocos altibajos, entonces el árbitro puede acceder a la élite y formar parte de la primera categoría si así lo determinan las asociaciones y federaciones específicas. Desde este momento y de manera eventual comenzarán a formar parte del núcleo cerrado de los que alcanzan ser árbitros internacionales.

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Como cualquier otra profesión, su actividad es de gran responsabilidad manteniendo un importante código de decisiones en la mediación de partidos importantes. Su labor será seguida y perseguida, admirada y criticada, aplaudida o abucheada por todos los medios de comunicación social, especialmente TV y radio, y también por aquellos que acompañan temporada a temporada el fútbol, es decir, gente como tú y yo.

Aunque su poder sobre el campo puede ser casi absoluto, las decisiones del árbitro están sujetas a numerosas críticas que coaccionan su libertad. No obstante, el árbitro nunca estará sólo en el campo de juego. Siempre trabajará en cooperación con los árbitros asistentes y un cuarto árbitro. Según las reglas, las decisiones del árbitro son siempre definitivas. Un árbitro puede modificar su decisión únicamente cuando reconoce que está equivocado o conforme a una indicación por otro de los árbitros que lo acompañan.

Vía | Wikipedia

Imágenes: Flickr (Imágen 1 e Imágen 2)